
Durante la conferencia de seguridad informática Black Hat, demostraron la posibilidad de usar Google Glass para robar contraseñas sin mirar la pantalla del usuario.
Cuando Google presentó hace ya unos dos años sus nuevas gafas "inteligentes", sin lugar a dudas querían revolucionar la manera en la que usamos wearables, presentando un nuevo tipo de conexión e interfaz de usuario con sistemas informáticos para leer mensajes, realizar anotaciones usando la voz y tomar fotografías o grabar vídeo usando estas gafas que en teoría siempre llevaríamos en nuestro rostro.
Inmediatamente las Google Glass fueron objeto de severas críticas no solo por su aspecto que es un tanto "peculiar" (siendo generoso), sino por las posibilidades que ofrecen para violar la privacidad de las personas, además de ser una posible herramienta para hackers. Si llevas una cámara apuntando lo que miras todo el tiempo, y conectada a internet, son muchas las posibilidades para usos maléficos.
Durante la conferencia anual de seguridad Black Hat 2014 se ha demostrado otro nuevo uso que se le puede dar a las Google Glass para saltarse medidas de seguridad tan tradicionales como contraseñas o PIN de seguridad para telecajeros o tarjetas de crédito.
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